Santo Domingo.- Especialistas en salud visual advierten que limitar el cuidado de los ojos a un simple “chequeo de la vista” o a la medición de lentes puede generar una falsa sensación de seguridad y poner en riesgo la visión a largo plazo.
De acuerdo con profesionales del área, los exámenes de refracción son útiles para determinar si una persona necesita lentes, pero no sustituyen una evaluación médica completa del órgano de la visión. Medir cuánto se ve no equivale a revisar el estado real de los ojos.
En la actualidad, los llamados “chequeos gratuitos de la vista”, realizados en muchas ópticas, suelen enfocarse únicamente en la graduación de lentes, sin detectar posibles enfermedades oculares en etapas tempranas. Esto puede transmitir al paciente un mensaje erróneo de que “todo está bien”, cuando en realidad podrían existir afecciones silenciosas.
Los expertos explican que la visión es un proceso complejo que involucra múltiples estructuras del ojo y su conexión con el cerebro. Enfermedades como el glaucoma, las cataratas, la degeneración macular y las alteraciones de la retina asociadas a la diabetes o la hipertensión pueden desarrollarse sin presentar síntomas iniciales.
A partir de los 55 años, el riesgo de padecer estas condiciones aumenta de manera significativa, por lo que se recomienda realizar evaluaciones oftalmológicas periódicas, aun cuando la persona considere que ve correctamente.
Asimismo, destacan la importancia del trabajo conjunto entre ópticas, optómetras y oftalmólogos. Mientras las ópticas facilitan la corrección visual, el optómetra evalúa la función visual y el oftalmólogo se encarga del diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades oculares.
“El oftalmólogo es el profesional capacitado para evaluar la salud integral del ojo y prevenir la pérdida visual irreversible”, señalan.
Cuidar la visión, indican, es un acto de responsabilidad personal que debe asumirse como parte del cuidado general de la salud, al igual que el control del corazón o los niveles de azúcar en sangre.
Finalmente, los especialistas enfatizan que los lentes corrigen la visión, pero no garantizan la salud ocular. La verdadera prevención está en los controles médicos regulares, el diagnóstico oportuno y el seguimiento profesional.
“La tranquilidad no está solo en ver bien hoy, sino en saber que los ojos están sanos y protegidos para el futuro”, concluyen.


