Por: EDDIE PELLS
INDIANÁPOLIS (AP) — El nuevo Fab Five de Michigan dejó los puntos de estilo a un lado y se llevó a casa un premio que ni siquiera el equipo más famoso de la escuela pudo capturar.
Los cinco fabulosos transfers que conforman la alineación titular del entrenador Dusty May se ensuciaron y pelearon junto con el resto de los Wolverines —y salieron con el trofeo del campeonato colegial el lunes después de abrirse paso a la fuerza hasta una victoria por 69-63 sobre un terco UConn.
There's just something special about the Block 〽️!
— Michigan Football (@UMichFootball) April 7, 2026
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Michigan encestó apenas dos triples en toda la noche.
Elliot Cadeau, el jugador más destacado del Final Four, lideró a los Wolverines con 19 puntos, incluido el primer triple del equipo, que llegó después de 7:04 minutos de la segunda mitad. El segundo, obra del novato Trey McKenney, ocurrió con 1:50 por jugarse y se sintió como una puñalada al darle una ventaja de nueve unidades al equipo de May —que había anotado al menos 90 unidades en cinco partidos consecutivos del March Madness antes de la final.
Como era de esperarse, UConn peleó hasta el final. Solo Ball metió un triple con tablero para recortar la diferencia a cuatro con 37 segundos restantes y después de dos tiros libres fallados, Alex Karaban de UConn (17 puntos), apenas rozó el aro en un triple que habría reducido el déficit a uno con 17 segundos por jugarse.
No fue sino hasta que McKenney encestó dos tiros libres —con lo que Michigan dejó su efectividad desde la línea en 25 de 28 en la noche— que los Wolverines (37-3) pudieron iniciar la celebración por el segundo título del programa — el otro conseguido en 1989, unos años antes de que llegara el Fab Five e hiciera dos viajes al partido por el campeonato, pero nunca ganó un título .
“¡¡¡¡HAIL TO VICTORS!!!!” publicó en redes sociales Jalen Rose, una de las estrellas del Fab Five. “¡¡¡¡CAMPEONES NACIONALES!!!!”
Fue el primer título masculino de baloncesto para el Big Ten desde Michigan State en el 2000. Incluida la victoria del domingo de UCLA en el Torneo de la NCAA femenino, la conferencia barrió los títulos de fútbol americano (Indiana) y baloncesto este año.
Michigan ganó este con defensa, limitando a UConn a un 30,9% de efectividad en tiros de campo — el cuarto partido consecutivo en el que los Wolverines dejaron a su oponente con el porcentaje más bajo de la temporada.
“Estos muchachos lo han hecho todo el año”, dijo May. “Cuando un lado de la pelota nos ha fallado, el otro lo ha levantado . Nuestra unión defensiva finalmente nos hizo superar el obstáculo”.
Michigan tuvo que luchar por absolutamente todo. Los Wolverines fallaron sus primeros 11 intentos de triple, terminaron 2 de 15 desde larga distancia y ganaron pese a las dificultades de su mejor jugador, Yaxel Lendeborg. Afectado por una lesión en la rodilla y el pie que le impedía elevarse, el transfer de posgrado procedente de UAB terminó con 13 puntos atinando 4 de 13 de tiros de campo.
“Si me hubieras dicho que íbamos a tirar así de mal y (ser) dominados en los tableros y aun así encontrar la manera de ganar, no sé si lo habría creído”, dijo May. “Este equipo simplemente encontró la manera toda la temporada”.
Según Sportradar, los dos triples empataron como la segunda menor cantidad por un equipo ganador en el partido por el título. Michigan también fue superado en rebotes ofensivos 22-12 por un equipo de UConn que no se rindió.
“¿Cómo puedes estar decepcionado en absoluto con tu grupo?”, dijo el entrenador de UConn Dan Hurley. “Estos muchachos tienen 22 rebotes ofensivos contra ese grupo de ‘mon-stars’ allá afuera. Así que, orgulloso de los muchachos”.
A decir verdad, no fue una noche bonita para nadie.
UConn esperaba convertirse en el primer equipo desde la dinastía de UCLA de John Wooden en ganar tres títulos en cuatro temporadas, pero se quedó cortó debido a enormes problemas de faltas y su propio terrible tiro.
El único consuelo fue que los Huskies atascaron las cosas, bajaron el ritmo e hicieron que Michigan los venciera en su juego.
Nadie lo hizo como los Wolverines este año. Llegaron al partido por el título tirando con libertad y ganando por mucho. En cada uno de sus cinco partidos del torneo, superaron los 90 y ganaron por diferencias de 13 o más.
En este, no llegaron a 70 y tuvieron que pelear hasta la bocina. Fue feo — lo opuesto a un clásico instantáneo. Y aun así , en casi todos los sentidos, fue el más bonito de todos para Michigan — el que le da a la escuela lo que el Fab Five no pudo conseguir — a saber, un título nacional.


